Cenotes

Cenotes

Maravillas de Yucatán. Entre las atracciones distintivas del Estado de Yucatán, se encuentran los cenotes, nombre que deriva de la palabra Maya dzonot, que significa “cavidad de agua”.

Los cenotes son formaciones únicas en el mundo y son la principal fuente de agua dulce de la selva tropical. Eran lugares sagrados para los antiguos Mayas, para quienes representaba la entrada al mundo subterráneo de los espíritus.

La península de Yucatán carece de ríos y de otras fuentes de agua superficiales, ya que su suelo es muy poroso. El agua de lluvia, entonces se filtra a través del suelo formando cuevas y ríos subterráneos que se interconectan bajo la superficie.

Estos depósitos subterráneos de agua van moldeando cavernas que resultan en impresionantes lagos de agua cristalina y de color turquesa con formaciones de estalactitas y estalactitas que representan venerables obras de arte de la naturaleza, dignas de la mayor admiración.

Por tradición, los cenotes son un signo distintivo del paisaje natural del suelo yucateco. La luz del sol se filtra a través de las grietas de las rocas y se reflejan en las aguas cristalinas del subsuelo, lo que se trasforma en un increíble deleite visual.

Los cenotes varían en tamaño y configuración dependiendo de su ubicación. Algunos presentan paredes y superficies irregulares, otros presentan formaciones tan suaves y pulidas que parecen una alberca.

Algunos se presentan a cielo abierto y otros están escondidos es cavernas de difícil acceso a las que no penetra la luz natural. Cualquiera sean sus características, todos ellos poseen en común un atractivo místico.

Sus aguas son frías y abundantes en flora y fauna que constituyen un completo ecosistema en perfecto equilibrio y de una espectacular belleza. Por muchos años, los cenotes de Yucatán han sido objeto de especulaciones y leyendas, a tal punto que han determinado en cierta forma el desarrollo de la civilización Maya.

Inmensas comunidades se han formado en torno a ellos, haciéndolos el centro de su civilización. Una abundante cantidad de ofrendas (joyas, cerámicas y tensillos religiosos) han sido recuperadas de las profundidades de los cenotes, incluso se han encontrado restos de sacrificios humanos.

Por ello, además de su impresionante belleza natural, los cenotes poseen un importante valor arqueológico, lo que los convierte en destinos ideales del ecoturismo y buceo.

Sumergirse y penetrar sus laberintos de túneles y galerías subacuáticas es una experiencia inolvidable. Sin dudas, la visita a esta agua de los cenotes Mayas constituye una experiencia diferente a todo lo que haya experimentado… una inmersión en un mundo mágico de una belleza irreal… un regalo de los Dioses.